5 razones por las que deberían revivir las cartas de amor

5 razones por las que deberían revivir las cartas de amor

La romántica tradición de escribir lo que sentís en una carta de amor tiene que mantenerse viva, te damos 5 razones que lo explican

Frida y Diego, John Lennon y Yoko Ono, o las notas entre Joe DiMaggio y Marilyn Monroe que fueron subastadas… Existen cartas de amor legendarias que nos demuestran que el romance no debe morir. ¿Es verdad que hoy esta práctica ya no es tan común y lo vemos como algo que “superamos” después de la adolescencia?

AdoptáUnChico descubrió, a través de una encuesta, que el 60% de las argentinas ha recibido alguna vez una carta de amor (en especial en sus años de escuela) y 7 de cada 10 escribieron una a mano, pero lo más increíble es que el 61% no se atrevió a mandarla. 

¿Por qué no deberíamos dejar ir la romántica tradición de escribir love letters? Te damos 5 buenas razones:

Son un clásico (que no debe morir)

Hay cosas old school que simplemente siguen brillando. Al tratarse de una pieza hecha especialmente pensando en esa persona, sabrá que es un detalle único y con más de un significado. 

Incontables historias de amor empiezan con el intercambio de palabras amorosas, lo que revela que son un clásico a prueba del tiempo.

Son más auténticas

Si lo pensas, escribir es algo que hacés todos los días: entre tareas, trabajo, mails, mensajes de texto y posts en redes sociales. Pero las cartas de amor están lejos de ser spam.

Ponerte frente al papel te hace llegar hasta lo profundo de tu alma y mente para pensar en todo lo que querés decir de una manera más sincera. 

Son un detalle significativo

Aunque en redes sociales podés ver tus “memorias” de hace unos años (usualmente bastante vergonzosas), en general, las palabras en esas plataformas se pierden con facilidad.

Una carta es única, privada y pensada para alguien en particular, tiene un significado especial e íntimo que simplemente no puede compararse con un tweet o una story.

Te dejan expresarte mejor (y hasta son terapéuticas)

Escribir te ayuda a conectarte con lo que sentís. Te lleva a tomarte unos minutos y reflexionar en todo lo que querés expresar. En ese sentido, no sólo es algo que hacés para alguien más, sino también para vos misma.

Salís de la rutina y vivís el momento para conectarte con tus pensamientos y sentimientos. Algo que, en este mundo tan acelerado, es un privilegio raro.

Son para siempre

Definir cuánto tiempo es realmente “para siempre” es difícil pero, al menos, una carta sirve como un testigo mucho más duradero que un archivo electrónico: es algo que podés tocar y conservar por mucho tiempo (para mostrarle muchos años después a tus hijos o nietos).

“Las cartas se han convertido en testimonio de grandes amores y son una prueba contundente de que ¡sí existe! Y es justamente la razón por la que creamos la convocatoria Cosmic Love”, comentó Rocío Cardosa, project manager de AdoptáUnChico. “Con esta iniciativa haremos llegar todas esas palabras románticas al espacio y las mandaremos después directamente a las manos de tu significant other (algo que, de hecho, le gustaría recibir a 67%de las argentinas encuestadas)”, agregó.

Hasta el cierre de la convocatoria, participaron más de 40 mil personas de 11 países diferentes. Las 1.000 cartas más votadas serán enviadas físicamente a la Estación Espacial Internacional para pasar 6 meses en órbita, antes de ser enviadas por correo a su destinatario, una vez que regresen a la Tierra.

 

Sobre AdoptáUnChico

AdoptáUnChico, fundada por los emprendedores franceses Manuel Conejo y Florent Steiner, ya sedujo a más de 25 millones de personas de todo el mundo gracias a ser la primera dating app en darle el poder a la mujer. Contando con el mismo número de mujeres y de hombres entre sus inscritos, la marca continúa su desarrollo internacional en dos continentes, manteniéndose anticonvencional y un tanto transgresora. La versión argentina fue lanzada en enero de 2014.

Disponible a través de su página web AdoptáUnChico y en su aplicación móvil para Android y para iPhone